Uno de los antibióticos más consumidos aumenta el riesgo de sufrir un paro cardíaco

En Estados Unidos, los investigadores de la Universidad de Vanderbilt, han descubierto que existe un riesgo a la hora de consumir un antibiótico, la azitromicina. 

El estudio concluyó que en los primeros cinco días después de tomar este antibiótico, se eleva más del doble la probabilidad de sufrir una muerte cardiovascular.

Este se utiliza para tratar infecciones bacterianas, enfermedades de transmisión sexual e infecciones de piel, odios, pulmones, etc. A este tipo de medicamentos, se les conoce como antibióticos macrólidos. Se trata de los tratamientos más populares para combatir la bronquitis y bacterias sinusales. 

En el estudio, se comparo este antibiótico con uno que se califica como seguro para el corazón, la amoxicilina. El número de muertes fue bajo en comparación a este otro antibiótico, se identificaron 47 muertes más. Mientras que en pacientes con un alto riesgo de problemas cardíacos, esta cifra aumento a 254 muertes.

Gracias a este estudio, se añadió información adicional para que los pacientes con riesgos cardíacos elevados, optaran por antibióticos alternativos.

La azitromicina es un antibiótico que aumenta la probabilidad de sufrir una parada cardiorrespiratoria


Como hemos mencionado, a la azitromicina, se le vincula con arritmias cardíacas graves. A la hora de prescribir la azitromicina, hay que tener mucho cuidado y valorar los beneficios y riesgos potenciales para la persona que lo va a consumir.

Este medicamento es muy conocido, puesto que en la edad infantil se emplea en exceso, se le conoce como el antibiótico de “tres días”. Recibe este nombre, puesto que su posología es muy sencilla, el niño o niña, simplemente tiene que consumir 1 dosis cada 24 horas. Es muy valorado por los padres, puesto que se diferencia de los antibióticos que deben consumirse cada 8 horas, puesto que este aporta una sencillez y una despreocupación, ya que no es necesario administrárselo durante el horario escolar.

Recordad, que la azitromicina fue diseñada para el tratamiento de algunas infecciones, pero no para las que son provocadas por virus, como puede ser un catarro, mucosidad o tos. En la actualidad, se abusa en exceso de los antibióticos a edades cada vez más tempranas.

Por esta razón, queremos acabar recordando que la azitromicina es un antibiótico con unas indicaciones muy claras, tanto en pediatría como para su uso en adultos. La prescripción debe ser adecuada según el tipo de paciente.

 


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